Un oscuro viaje
al mar inmenso
que se arrebata.
¿Que pensar
de las altas
calles que desembocan
en un río de piedras
afiladas?
Una imagen se hace en mi
como un lecho de atardeceres
grises y frescos.
Un momento determinado
por la inmaculada percepción
del tiempo.
Y al fondo
se levantan mis locuras petrificadas
en arena y cal.
Voy hasta la esquina
y me propongo
cambiar de ruta
una vez mas.
El fondo sera otro en
apenas un segundo.
El momento se ha
ido de las manos
y de los ojos.
Cuando ya sea mañana
me habré olvidado
de la foto que tomé.
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