El misterio mismo,
es que sus palabras son extrañas.
Su percepción desde principio
es confusa. Y nos encierra.
Me gusta ver estos detalles.
Como el contexto se hace más pleno,
y giran los engranajes del instante
más interrogante de su creación.
Dios, tu eres incomprensible.
Tu haces y deshaces como si fuésemos tinta en papel.
Y nosotros miramos sin controlar nada.
Entonces nos asustas, y buscamos
huir de ti. Pues podrías matarnos
en instantes.
Yo pienso que me das un caramelo.
Un impresionante juguete que no entiendo,
y que me come la mente pensar como funciona.
Seré adulto, pero tu me distraes.
Me das palizas con palabras suficientes.
Hablas tanto que pareces todos los sonidos
de este universo, y eres mas que gritos y aullidos.
Eres mas que el soplo del viento.
Puedes tomar mi mente y darle vuelta
a las manecillas que allí tu dejaste para
girarlas a tu antojo. Según sea tu voluntad.
Dios, quien te aconsejara a ti?
Yo se que descubriré secretos
de Tu Mano y Tu Gloria.
Pues tu me los dirás antes de que
pueda respirar.
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