El mar se ha levantado.
Las olas altas embisten
Con fuerza y furia.
A toda nave innata.
El viento se alia a sus garras.
El poder de toda la naturaleza
Deshaciendo maderas y tierras,
El hombre ha perdido dominio
En unas fracciones.
Los perdigones han caido,
Acabado en el fondo de las fosas.
Al cañon la historia le ha hecho destrozos.
La pelea ha sido vencida
Por las lluvias y truenos valientes.
Soldados de gran destreza.
Mas tras el grito y el miedo.
La voz del pasajero ha despertado.
Y al salir a la proa... el mar temió.
En su rostro vio la autoridad.
El poder que le dio vida a sus venas de agua y su corazon.
Y con aquella voz de amor
Le ordeno detenerse.
El mar huyó. Y el viento se escapó por los aires.
Las mareas corrieron lejos.
El trueno penso mejor su actuacion,
Y el silencio y la calma
Se hicieron del tiempo.
El mar era desierto y paz.
La alegria despertando en corazones adormecidos por el miedo.
Este es el poder del Señor de los mares. Quien solo hablando
Detiene las furias y tornados,
Quien ataca con palabras la violencia del mar.
Y vence en cada circunstancia.
Porque tiene en sus manos aquellas llaves. Las que en un pasado el hombre perdió.
Las olas altas embisten
Con fuerza y furia.
A toda nave innata.
El viento se alia a sus garras.
El poder de toda la naturaleza
Deshaciendo maderas y tierras,
El hombre ha perdido dominio
En unas fracciones.
Los perdigones han caido,
Acabado en el fondo de las fosas.
Al cañon la historia le ha hecho destrozos.
La pelea ha sido vencida
Por las lluvias y truenos valientes.
Soldados de gran destreza.
Mas tras el grito y el miedo.
La voz del pasajero ha despertado.
Y al salir a la proa... el mar temió.
En su rostro vio la autoridad.
El poder que le dio vida a sus venas de agua y su corazon.
Y con aquella voz de amor
Le ordeno detenerse.
El mar huyó. Y el viento se escapó por los aires.
Las mareas corrieron lejos.
El trueno penso mejor su actuacion,
Y el silencio y la calma
Se hicieron del tiempo.
El mar era desierto y paz.
La alegria despertando en corazones adormecidos por el miedo.
Este es el poder del Señor de los mares. Quien solo hablando
Detiene las furias y tornados,
Quien ataca con palabras la violencia del mar.
Y vence en cada circunstancia.
Porque tiene en sus manos aquellas llaves. Las que en un pasado el hombre perdió.