de vanidades que llenan
el mundo, bastamente.
En cada sitio
solo ver amontonados
los tesoros mas insignificantes
siendo coronados de gloria.
Y luego, la guadaña toca
y uno quiere quejarse.
Huir no hay donde,
el Día cada vez mas cerca.
Un momento que todo
tiene que ser contado
y dicho, Donde la mentira
ya no podrá entrar.
Y aquel día,
caerán las manos
y rostros.
¿A donde quieren ir?
La fantasía es solo
imaginación.
La realidad llegará
y será bruta. Sin consideración.
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